domingo, 28 de junio de 2015

EL PROBLEMA GRIEGO A GALOPE

EL PROBLEMA GRIEGO A GALOPE.

Mucho se ha hablado estos últimos días sobre el desenlace griego. Los distintos rotativos de toda Europa han sido un sin cesar de información sobre las reuniones de la UE para llegar a un acuerdo con los griegos, quienes parecían resistirse a dar su brazo a torcer ante las exigencias de la Unión europea en la toma de medidas de alto calado exigidas como única vía para la resolución del problema.


Después de las propuestas de las autoridades griegas durante los días 8, 14, 22 y 25 de junio y las conversaciones a nivel político y técnico durante toda la semana, la Comisión Europea durante la tarde de hoy día 28 de junio ha hecho un comunicado que empieza: "En aras de la transparencia y de la información del pueblo griego, la Comisión Europea publica las últimas propuestas acordadas entre las tres instituciones-Comisión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional- que tienen en cuenta las propuestas de las autoridades griegas de 8, 14, 22 y 25 de junio 2015, así como las conversaciones a nivel político y técnico durante toda la semana”.

Este comunicado da información de todas las propuestas que actualmente hay sobre la mesa de Bruselas y que hasta ahora se habían ido a través de filtraciones a la prensa.

En ese comunicado la Comisión hace constar que las instituciones europeas, -lo relato literalmente-, se han ocupado de las necesidades futuras y la sostenibilidad de la deuda griega. También se incluye una serie de medidas para impulsar el empleo y el crecimiento en Grecia e impulsar la recuperación de la inversión en la economía real. No obstante, refleja este comunicado un cierto pesimismo en el eurogrupo, ya que lamenta que ni la ultima versión del documento, ni el esbozo de un acuerdo global hayan podido presentarse al eurogrupo por el abandono unilateral de las autoridades griegas del proceso en la noche del 26 de junio de 2015.



En la lista de medidas prioritarias exigidas a Grecia, se incluyen:

- IVA general del 23 %, con un tipo reducido del 13% y un superreducido del 6%.
- Aumento del impuesto de sociedades del 26 al 28%.

- Eliminación del trato preferencial de IRPF de los agricultores.

- Fuertes desincentivos a la jubilación anticipada, ajustando las sanciones y eliminando gradualmente los derechos adquiridos a la edad legal de jubilación y las vías de jubilación anticipada adaptando de forma progresiva como edad de jubilación los 67 años, ó 62 y 40 años de cotización.

- Todos los fondos de pensiones serán financiados por las propias contribuciones. Se elimina el subsidio de solidaridad (EKAS) para todos los pensionistas a finales del 2019. De inmediato se comenzará a eliminar al 20% de los beneficiarios en las modalidades de eliminación que se acuerden con las instituciones.

- Establecer una agenda autónoma de ingresos.

- Poner un techo de gasto a los gastos militares de 400 millones de €, con medidas ente otras como la reducción de empleados.

- Extender el impuesto de lujo a embarcaciones de recreo de más de 10 metros, ampliar la fiscalidad sobre el juego, poner en marcha el proceso de licitación para la concesión de licencias 4G y 5G.




LA CORRECCIÓN EN LA CONVERSACIÓN

LA CORRECCIÓN EN LA CONVERSACIÓN.

Esta noche no puedo dormir. Tengo los ojos más abiertos que cuando se sueña despierto. Junto a la chimenea, con las llamas que se menean, asando unas costillas, rodeado de unos cuantos tertulianos, me esfuerzo por seguir el hilo de la conversación, pues hasta ahora, después de una hora, no he sido capaz de conversación entablar con ninguno de ellos, ya que hablan al tiempo  y me encuentro fura de tiempo cuando quiero hablar o hablo a destiempo y, lógicamente, no me entero de na.

Al fin se va apagando la conversación. Parece como si los tertulianos no tuvieran recursos para conversar o seguir en sus argumentos a los demás. Eso me da a mi fuerza. Ahora me encuentro en mi lugar. Estoy a punto de empezar a hablar y, de pronto, alguien me interrumpe y me hace callar. Me siento mal. Tan difícil es dejar hablar que nos cuesta callar y hasta escuchar.

Odio a quien no sabe escuchar, al que corta al que va a hablar y al que habla por hablar. Empiezo a pensar, no soy de este mundo o éstos que son mis semejantes no se asemejan tanto a mí, o tal vez mi semejanza no es la de ellos, que al fin y al cabo es igual, pero, semejanza a parte, ellos o yo los hábitos al hablar deberíamos cambiar, de modo que todos en tertulia aprendamos a hablar sin pisar, a callar cuando nos toca, a escuchar siempre evitando el desprecio de el de enfrente, a no cambiar de conversación cuando ésta está en su mayor fragor menospreciando cada intervención, a aportar lo mejor de nosotros en la misma haciéndola mas rica, a aprender de lo que aportan los demás, a saber preguntar cuando no nos enteramos de na, a explicar ordenadamente tus comentarios, a resaltar lo que te gusta de cuanto te aportan, a enseñar en lo que dominas al resto y tantos otros retos que deberíamos proponernos practicar cuando una conversación emprendemos, de modo que, huyendo del protagonismo que en nosotros no ha de imperar, sepamos ganarnos a los contertulianos enseñándoles de modo ejemplar la forma en que debemos participar en las conversaciones, para que no parezcan canciones de tríos o quintetos en las que, ni los que hablan, ni los que parecen escuchar, llegan a enterarse de na.


Ya entrada la noche llega el momento de degustar. Las costillas a la brasa son un manjar y casi nadie habla para no perderse una tajá. Aprovecho yo el tiempo, sin perder bocado y aun con la boca llena, para empezar un tema que me interesa destacar, pues hasta ahora solo se  había hablado de cuatro frivolidades sin más, que eran un aburrimiento y más para unos hambrientos que se perdían en la conversación porque el cordero y su olor te llenaban los sentidos hasta el punto de sentirse ofendidos por no haber empezado con las costillas ya. Y en ese trance, todos callados, costilla en manos y manifestando con boca llena y olfateando su buen sabor, me dispuse a intervenir antes de ver venir a uno que se quería adelantar, tan sólo para decir, porque me interrumpió, que el cordero estaba delicioso y que cenas así, aunque a horas intempestivas, más a menudo había que repetir. Más este simple comentario me dejó otra vez sin hablar y me trajo a la mente que lo mejor era callar porque era el momento de degustar y mientras estuviera degustando, de mí  pocas palabras iban a sacar. A la cuarta costilla, de estar solo no hubiera comido más, pero, acompañado y sin poder  hablar, me dispuse a continuar. Sin duda acerté, porque era lechal digno de un manjar y como invitado no podía quedar mal.



Cumplí, como se suele decir, como un gran comensal, colosal  hasta saciar, pero en mis entrañas tenía cosas que no digería, de esas extrañas que te corroen porque en tu mente no las amañas para poder entenderlas tejiéndolas poco a poco como la tela de araña. Esas cosas, entre otras, eran que había observado cómo las conversaciones y comentarios sin valor son aquéllos que más interesan en un comedor, como si estuviera vedado al comensal, al mismo tiempo que el estómago llenar, ir ordenando en su mente las cosas importantes de qué hablar, de modo que pueda aprender el que habla y los demás. Al fin y al cabo al hablar de necedad todos somos igual y ésta empieza por no ser conscientes de que comiendo y bebiendo también se puede aprender, sabiendo entresacar al otro lo que nos interesa saber, no diciendo trivialidades y sandeces que los demás no merecen.

Me recuerda lo que sucede en estas escenas, - puede ser en una comida o una cena o simplemente charlar sin más -, a cualquier escena televisiva, de teatro o de cine, el que tiene tan alto el IVA, en donde el protagonista o el segundón se esmeran y esfuerzan por hacerlo lo mejor y, si se trata de hacer reír, procurar del espectador el mayor énfasis al sonreír a carcajadas con enormes risas en cascada. Y me trae esos recuerdos el hecho de que los intervinientes en la tertulia no cesan en verter, una y otra vez, banalidades y estupideces, que tal vez a ninguno interesen, incluso algo soez, hasta conseguir saciar su sed, siendo protagonistas del momento, erigiéndose entre los demás como un monumento que supo aprovechar su verborrea y su sin gracia para caer entre todos, con su elegancia y arrogancia, en gracia. Pero que al final, rebobinas y te das cuenta que no dijo na, que cuanto conversó y platicó al charlar, no tenía otra finalidad que conseguir ante los demás su momento estelar.

Me permito recomendar que no caigamos en el error de, haciendo cuanto antes he criticado, querer ser el mejor en cualquier reunión, pues si mejor es hacer algo con mayor perfección y es lo que pretendemos, la lección es que hemos de actuar con corrección poniendo empeño en hablar de lo que sabemos, preguntar y no fruncir el ceño, callar cuando escuchemos, escuchar y analizar, respetar a los demás y ante todo saber dejar hablar.

Isidro Jiménez





miércoles, 24 de junio de 2015

LOS PETARDOS DE SAN JUAN

LOS PETARDOS DE SAN JUAN

Me abruman los petardos, todo mi ser se altera al escucharlos, me vuelvo histérico, despotrico y destierro a los improvisados artificieros y solo deseo que la meta del artefacto, si he de ser yo, sea él y se le meta donde no le haga daño, pero le quede un recuerdo que perdure de facto para próximos años, de modo que le quede presente que eso de tirar artefactos es muy fuerte y que puede hacer daño.


Me encantan las hogueras, esas llamas llenas de colores enrojecidos que parpadean señalando el cielo, ese olor a leña seca, ese crujir de la madera en ascuas, el humo en dirección incierta, el desmoronamiento al arder los sarmientos, las caras iluminadas de los presentes iluminadas por las llamas y el hedor de alrededor a tierra mojada. La hogueras son un milagro de la naturaleza, arden vigorosas, destruyen cualquier cosa; surgen al combustionar y no paran, feroces las llamas, hasta con todo terminar. Pero no llevan artificio, sino que por naturaleza es uno de los más antiguos oficios.


Petardos modernos y hogueras antiguas, una antítesis de explosión en una noche de San Juan, en la que, si no fuera por los primeros todo sería natural, convirtiendo la noche en un remanso de paz y felicidad.

No es de extrañar que cada mañana postrera a las fiestas de San Juan, nos levantemos creyendo que los de los  petardos nunca va a terminar, pues siempre hay quien reserva los petardos de mayor calado para impresionar, ya de buena mañana, a los que han de madrugar, aunque los pobres perros, que sufren más, son los que anuncian con sus ladridos que la fiesta no acaba de terminar. A este respecto, deciros que encontré una amiga cuyo perro parecía andar mal, pero me explico que no era por cojera o algo similar, sino que tantos días aguantando a los artificieros de los petardos le habían causado un estreñimiento singular. Entendí, entonces, por qué el mío andaba más o menos igual y es que el pobre ha sufrido tanto que no sabe dónde meterse y que cada vez que oye uno hasta se estremece.


Otros petarderos sus petardos guardan para conmemorar el día de San Pedro, que debe estar tan sordo como San Juan, ya que en sus vísperas aparecen los que parecen expertos del artificio, como si fuera su oficio, haciendo explosionar toda la artillería que guardaban para por fin las fiestas terminar.

Pasó San Juan, todo volvió a la normalidad. Esta mañana salí a pasear y, en mi deambular, descubrí que de esta fiesta no todo es maldad, sino que tiene la ventaja de poder pasear a primera hora de la mañana cuando todos los artificieros ya se han ido a acostar.

Has de sortear obstáculos de recipientes de bebidas y carcasas de artificios de los petarderos, pero disfrutas de la paz y la armonía, sabiendo que todos duermen y que ya no habrá que soportar humo y ruido, aunque queden en la reserva algunos todavía.


Encuentras algún transeúnte despierto que lamenta la suciedad de las calles, los tiznajos de la explosión y los desperfectos en el mobiliario urbano y los más despotricantes piensan que debió el artefacto darles en el ano, aunque eso no evitará que cada año haya accidentes en pies o manos.

Otros trasnochados preguntan por el metro y es que con tanto ruido y tanta explosión, además de la bebida que se han metido dentro y la falta de sueño por vivir la fiesta con tanto empeño, caminan aturdidos sin la lucidez debida y buscar cómo llegar a casa supone un reto.


En la playa se observan, como leones marinos, algunos que allí durmieron después de tomar sus vinos, con el runrún de las olas, alumbrados por la superluna y encogidos desde la cabeza a la cola.

sábado, 13 de junio de 2015

DECLARACIÓN DEL IMPUTADO ANTE LA POLICÍA

Valor probatorio de la declaración del imputado ante la Policía no corroborada en sede judicial


La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha adoptado un Acuerdo del Pleno no jurisdiccional de la Sala, de fecha 3 de junio de 2015, sobre valor probatorio de la declaración del imputado ante la Policía no corroborada en sede judicial.
Según la Sala, cuando los datos objetivos contenidos en la autoinculpación en sede policial, son acreditados como veraces por verdaderos medios de prueba, el conocimiento de aquellos datos por el declarante evidenciado en la autoinculpación puede constituir un hecho base para legítimas y lógicas inferencias. Para constatar, a estos exclusivos efectos, la validez y el contenido de la declaración policial deberán prestar testimonio en el juicio los agentes policiales que la presenciaron.
El contenido del acuerdo es el siguiente:
Las declaraciones ante los funcionarios policiales no tienen valor probatorio.
No pueden operar como corroboración de los medios de prueba. Ni ser contrastadas por la vía del art. 714 de la LECrim. Ni cabe su utilización como prueba preconstituida en los términos del art. 730 de la LECrim.
Tampoco pueden ser incorporadas al acervo probatorio mediante la llamada como testigos de los agentes policiales que las recogieron.
Sin embargo, cuando los datos objetivos contenidos en la autoinculpación son acreditados como veraces por verdaderos medios de prueba, el conocimiento de aquellos datos por el declarante evidenciado en la autoinculpación puede constituir un hecho base para legítimas y lógicas inferencias. Para constatar, a estos exclusivos efectos, la validez y el contenido de la declaración policial deberán prestar testimonio en el juicio los agentes policiales que la presenciaron.
Este acuerdo sustituye el que sobre la materia se había adoptado en el mes de noviembre de 2006.

jueves, 21 de mayo de 2015

EL (IBI) IMPUESTO DE BIENES INMUEBLES

ELECCIONES A LA VUELTA DE LA ESQUINA

Reflexiono en voz alta y me pregunto, ¿otra vez elecciones? y seguidamente me respondo, pero son elecciones municipales, como quitándole importancia, pues son para elegir a un solo alcalde, el que dentro de sus mermadas competencias regirá mi pueblo o ciudad.

Pues a cuento de estas elecciones municipales próximas y al hilo de esa reflexión, me atrevo con vuestro permiso a dedicaros unas líneas que, sin que puedan siquiera influir en vuestra decisión de voto, os hagan al menos recapacitar:

Es notorio y todos conocemos que la crisis que tenemos encima y que todavía tendremos durante muchos años aunque traten de maquillarla con pequeñas mejoras o brotes verdes que no vemos, ha propiciado que nuestros pisos, casas, viviendas habituales y segundas residencias, hayan experimentado una bajada de precio espectacular, de modo que el valor de todos esos inmuebles se ha desplomado hasta el punto de tener ahora en el mercado un precio por debajo del que se pagó en su compra.

El hecho de que hayan bajado los precios de las viviendas, un hecho tan significativo y que afecta no a unos cuantos sino a cualquier español, debería haber producido en cascada otros hechos, como que se redujeran las hipotecas, pues si la tasación de la entidad crediticia fue en exceso, debería paliarse ahora por defecto. Pero esto sería competencia del Gobierno central, por ello prefiero entrar en el siguiente hecho.

Este hecho al que me refiero es que cada año pagamos más y más de (IBI) Impuesto de Bienes Inmuebles, un impuesto que debe ser proporcional al precio o valor del inmueble en cuestión y que ha venido siendo revisado al alza, muy a pesar de que los valores de lo inmuebles han bajado, creando una desproporción doble, propiciado todo esto por el simple hecho de que son los Ayuntamientos los que lo cobran, siendo su principal ingreso.

No me voy a extender más. Me daría por satisfecho si contribuyo a hacer pensar sobre la oportunidad de leerse los distintos programas electorales de los partidos y ver cuáles llevan entre sus propuestas una acomodación de los valores catastrales de los inmuebles y la aplicación de un IBI conforme a esos valores más bajos que hoy rigen en el mercado inmobiliario.

(isidrojimenez.com)


martes, 12 de mayo de 2015

CAMBIOS DE VIDA

LOS CAMBIOS EN LA VIDA POR EL ENTORNO

Sin duda estamos sometidos a cambios en nuestra vida que, aunque no queramos o tratemos de que no se produzcan, se suceden más a menudo de lo que esperábamos y  nos hacen salir de nuestra rutina diaria, produciendo a su vez cambios en nuestro comportamiento, en nuestra alimentación, en nuestra forma de relacionarnos con la gente y hasta en nuestra forma de pensar y de ser.

Lo anterior me lleva a la conclusión de que, aunque consideremos que casi en todas partes se vive igual y que ya quedan pocas costumbres exclusivas y casi nada singular de cualquier lugar, existe eso que llamamos la idiosincrasia de un pueblo, esa personalidad y peculiaridad distinta que lo hace diferenciarse de los demás, tanto en sus gentes como en sus costumbres y formas de vida, así como en la particularidad de sus habitantes y el distintivo y rasgos propios de sus construcciones, monumentos, paisajes, naturaleza y fauna.

Esta reflexión a simple vista sencilla y poco retorcida, tiene un trasfondo y profundidad que, de ahondar en ella, nos puede llevar a conocer y convivir, no muy lejos de donde vivimos habitualmente, con un mundo muy distinto al que día a día asistimos.

Me estoy refiriendo a ese impacto que produce el cambio de vida de la ciudad al pueblo, principalmente si se trata de un pueblo pequeño y de población reducida, de no más de dos mil habitantes, de gentes con arraigo, la mayor parte oriundas del lugar y con costumbres de vida de toda la vida y de por vida, porque a simple vista nada ni nadie las hará cambiar. Gentes que viven en su particular mundo, que ellos y en conjunto, han ido creando a lo largo de años y años y del que no salen porque no les afectan los cambios producidos en la sociedad, a pesar de que van teniendo conocimiento de ellos a través de los familiares, vecinos o allegados, que vuelven a su pueblo natal tras años de haber emigrado a otros pueblos de mayor renombre o abolengo o ciudades, lugares donde prima el estrés, la moda, el lujo, el consumo y sobre todo una amalgama de obligaciones y necesidades a las que aquéllas personas del pequeño pueblo al que me refiero han casi renunciado, tal vez por la intuición de que no es para ellos lo mejor, puesto que su vida es plena en el sosiego, el reposo y la tranquilidad, proporcionándoles un letargo de bonanza ya en su avanzada edad.

Pero no es mi intención escribir sobre esas gentes sencillas que optaron por cerrarse al progreso por considerarlo poco menos que nocivo para su existencia, a los que el tan traído y llevado término de la globalización les viene grande, a quienes las nuevas tecnologías, las redes sociales u otros modernismos que nos inundan les parecen cosas que no entienden ni va con ellos, sino de aquéllos que, tras vivir en esa maraña de ambiciones y necesidades en que embulle la ciudad, optaron un día por retornar su vida al pequeño pueblo que les vio nacer, tratando de encontrar entre esos hombres de cara ruda y tosca y de faz marcada, ese mismo sosiego y tranquilidad que vivieron en él de chiquillos, que nunca en toda su vida de ausencia de su pueblo olvidaron y que ahora tratan de reproducirla como si de una obra de teatro de su niñez se tratara.

Duro choque encuentra el que a su pueblo retorna: toda su vida ha estado imaginándose su pueblo como una estampa inamovible, como un cuadro fijo, como una película inalterable, olvidando que todo, hasta su pueblo, es cambiante. Ya nada es igual. Todo ha cambiado. No es posible revivir el pasado si no es de forma superficial, tratando de convivir con esa idiosincrasia que en parte perdura, pero que ha sufrido modificaciones de importancia relevante: el pueblo ha crecido, la construcción ha sido imparable, los monumentos han envejecido, las viviendas se han adaptado al bienestar, el clima se ha enrarecido; de los lugareños muchos son desaparecidos y otros por ser jóvenes son para el que llega desconocidos; se han perdido costumbres, algunas casas ya no disponen ni de chimenea para la lumbre; no se come lo mismo, pues han llegado los supermercados que a las pequeñas tiendas de toda la vida les han producido un altercado; Ya no se siega, ya no se trilla, ya no huele a paja húmeda, ni se cogen lentejas, ni garbanzos o habichuelas, ni aun siquiera se quita el sapo a la patata y es que todo tanto ha cambiado que dudo que sigan existiendo las garrapatas.

Toda una vida pensando en el pueblo que le vio nacer, en su pueblo, en ese pueblo cuya estampa se llevó en su mente y la fue reproduciendo en su memoria en cada momento de su historia. En su retina quedaron las calles, las casas y sus gentes y hasta sus campos y los pueblos vecinos lindantes, como un lienzo perdurable, como algo inmemorable, que defendió y ensalzó entre otros como si fuera del mundo lo mejor. Ahora, llegado el momento de poder retornar a su pueblo, ya retirado de su trabajo habitual en la gran ciudad, vuelve con la imagen que se llevó, creyendo que va encontrar todo aquello que dejó, pero nada más lejos de la realidad, el pueblo ya no es igual.

Han pasado tantos años que, aun sin darse cuenta, hasta ha cambiado el que a su pueblo llega, sin ser consciente de que su percepción de las cosas ya no son las de un niño o adolescente, sino que los avatares de la vida fuera de él le curtieron y le hicieron tal vez menos sensible a esa sensiblería y sentimentalismos que transportó en su interior mientras estuvo lejos del pueblo que le vio nacer.


Y ese paso de los años no ha sido en vano, le ha dado otra visión de la vida, le ha reportado un sinfín de vivencias y anécdotas dignas de escribir libros enteros que le harían agradable el resto de sus días, pero, aun así, a pesar de casi toda una vida entera fuera del pueblo, cuando a éste llega olvida todo lo vivido fuera y se empeña y aferra en recordar esa estampa que de su pueblo dejó cuando de él se marchó. Y es que el pasado nos tira hacia él y hemos de procurar vivir el presente teniendo muy presente que, en el presente, lo importante es vivir.

Relato corto de isidrojimenez.com

viernes, 1 de mayo de 2015

A LOS CON Y SIN TRABAJO

FIESTA DE TRABAJO

Me pregunto cómo se sentirá hoy día del trabajador aquél que no tiene la suerte de tener trabajo. No sé si considerará una burla esta fiesta que parece ser para los que trabajan o por el contrario que se equivocaron, los que la crearon, olvidando a aquellos que se encuentran en esta situación de desocupado.

Quisiera ponerme en la piel de el que realmente quiere y no puede, en el que busca y no encuentra, en el que ha encontrado pero no lo ha cogido por ingrato o mal pagado, en el que buscó y encontró y lo cogió o simplemente se lo dieron, de modo que está ocupado y en los que aun ocupados sufren por su ocupación por no haber conseguido el trabajo al que aspiraban. A todos ellos, ocupados o no, los considero trabajadores.


De todos es la fiesta del día del trabajador, pero es una fiesta del trabajador y de trabajo, porque es trabajo de todos que debemos mejorar las oportunidades para el trabajo y la condiciones de los trabajadores. Este día del trabajador debe aunar las conciencias de todos, los ocupados y desocupados, y trabajar unidos para la consecución de trabajos y condiciones laborales dignas y para restablecer las bases de reivindicación de que disfrutábamos antes de la reforma laboral.

La reforma laboral implantó un despido mucho más barato, con menos requisitos y que será por norma general procedente; dio más facilidades al empresario para cambiar jornadas, turnos, funciones y salarios; y posibilitó los despidos colectivos, entre otras medidas.

De la reforma laboral, vigente desde el 13 de febrero de 2012, cabe distinguir, aunque ya se haya hablado mucho de ello, algunos temas, entre otros, que cambiaron el tema laboral y de la queda en el recuerdo de la mayor parte de los trabajadores, así como en los propios políticos que la aprobaron, como en la gran mayoría de los profesionales en materia laboral, que ha supuesto un retroceso de 50 años de derechos laborales conseguidos, aunque en honor a la verdad se ha de decir que los jueces y tribunales han sido muy restrictivos a la hora de aplicar la ley en todos aquellos puntos funestos para el trabajador.



EL DESPIDO ES PROCEDENTE.

Por regla general el despido es procedente, por tanto es el trabajador el que ha de probar que no lo es en el procedimiento judicial por despido, demostrando que es improcedente. Se abarata la indemnización por despido, de modo que a partir de la reforma será de 33 días en lugar de 45 días por año trabajado.
Si las empresas incurren en pérdidas también podrán despedir de forma justificada, bien porque se prevean pérdidas o las haya sufrido nueve meses consecutivos con caída de ingresos o de ventas.



LOS DESPIDOS COLECTIVOS NO NECESITAN AUTORIZACIÓN LABORAL.

Los ERES ya no es necesario que los apruebe la Consejería de Empleo de la Comunidad Autónoma o del Ministerio de Empleo, siendo necesaria la autorización judicial. A salvo de los funcionarios de carrera, todo el personal laboral de administraciones públicas, empresas, entidades u organismos que formen parte del sector público podrán ser objeto de despido colectivo, por nueve meses de insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente. Los afectados por ERE temporal, si quedan despedidos, podrán cobrar hasta 180 días de indemnización de paro.



CONVENIOS COLECTIVOS.

Los convenios de empresa prevalecen sobre cualquier otro convenio y todas las condiciones laborables son renegociables. Se limita la renovación automática de los convenios cuando no haya acuerdo entre trabajadores y empresarios.

La reforma da más facilidades al empresario a la hora de organizar el trabajo: le permite cambiar jornadas, turnos, funciones y hasta rebajar salarios. Para ello solo es necesario que invoque motivos económicos, como pérdida de competitividad o de productividad.

También puede hacerlo cuando la empresa registre dos trimestres de caídas de ventas o ingresos, aunque no tenga pérdidas. Si el empleado no está de acuerdo cabe doble recurso: los tribunales o el despido con una indemnización de 20 días por año con un tope de 9 mensualidades. Si las modificaciones afectan al 10% de la plantilla, se puede invocar el conflicto colectivo, que paraliza esa orden.

LAS ETT

Se convierten en agencias de colocación privada con ánimo de lucro, una ayuda para encontrar trabajo y el INEM (SEPE) puede subcontratar la búsqueda de un empleo a las agencias de colocación como empresas de intermediación laboral.

Muchas más cosas podrían decirse de esta reforma que supuso un cambio radical en el derecho laboral y un ataque a los derechos de los trabajadores para cuya consecución se invirtieron más de medio siglo.

Me conformaría con que los trabajadores fueran conscientes de que debemos seguir luchando por la consecución de los derechos que nos ha sido arrebatados, sin que haya quedado constatado que ese arrebato haya sido lo más acertado, visto ahora tres años más tarde desde que entrara en vigor la reforma laboral, que será un estigma para el partido que la aprobó por mucho que se empeñen el resto de sus días en demostrar lo contrario.

isidrojimenez.com