jueves, 24 de septiembre de 2015

EL PROCESO SOBERANISTA DE CATALUÑA


Obligado me siento, aunque os importe un pimiento, a comunicaros que el domingo votaremos, - y digo votaremos, porque hemos de ir todos a depositar el voto -, en las elecciones autonómicas de Cataluña, que tienen como finalidad elegir al próximo President de la Generalitat de Catalunya.

Ha llegado el lunes 28-S. Ya hemos votado. ¿Qué pasa ahora? Dependerá de los resultados del escrutinio. Veamos:

- El partido político que adquiera mayoría absoluta, no tendrá que recurrir a alianzas con otros partidos menos votados y podrá formar gobierno nombrando a su President. En este caso, Si fuera nombrado Artur Mas, éste comenzará el proceso soberanista.

- Si ningún partido obtiene votos suficientes que le permitan esa mayoría absoluta, empezarán todos los partidos a buscar alianzas con otros a fin de conseguir formar gobierno.

En el ambiente político se vislumbra que todos los partidos están dispuestos a formar las alianzas necesarias ente ellos para evitar que Artur Mas sea nombrado President. Se tratará a toda costa, si lo permiten los resultados, que no gobierne quien por activa y por pasiva se empeña en su idea soberanista y de independencia de Cataluña del Estado español.

Proceso soberanista.

Se habrá de declarar la independencia del Estado español.
Se necesitará una Constitución para el nuevo Estado.
Se habrá de negociar entre ambos Estados muchos temas (si el final del proceso es que se consigue la independencia): reparto de la deuda pública española y el déficit del nuevo Estado y cada una de las materias de los distintos ministerios y consejerías.
Mas  habrá de perfilar cómo quiere su nuevo Estado y la formación de todos los organismos administrativos  a todos los niveles para la prestación de servicios a los ciudadanos.
Rajoy habrá de hacer modificaciones legales, incluida la Constitución, los Presupuestos Generales del Estado, et., y donde sean necesarias, al desaparecer de su mapa político una Comunidad autónoma.

Posibles actuaciones del Estado Español.

Oposición a la declaración de independencia de Cataluña.
Sometimiento del caso al TC (Tribunal Constitucional) y a cualquier otro Tribunal del espectro europeo con competencia.

Si no prospera la independencia, aquí paz y aquí gloria. (También alli)
Si prospera la independencia, UN FIASCO: Duras negociaciones entre el Estado Español y el Catalán.

En cuanto a las pensiones os remito a:
http://blogs.publico.es/dominiopublico/14707/verdades-y-mentiras-sobre-las-pensiones-en-catalunya-y-espana/

Y, por último, sobre este tema os dejo una pregunta:

¿Puede un catalán querer seguir con la nacionalidad española y no aceptar que le impongan ser nacional catalán, o renunciar a la nacionalidad catalana si le es impuesta, siguiendo siendo residente en Cataluña sin más?

Dejo abierto el tema y os invito a que dejéis vuestras opiniones y comentarios, tanto en mi página de facebook, como en mi blog, cuyos enlaces encontraréis a continuación.









 

martes, 22 de septiembre de 2015

COMUNICADO A MIS SEGUIDORES DE LAS REDES SOCIALES

COMUNICADO A MIS SEGUIDORES DE LAS REDES SOCIALES


Después de dar dos pensadas, después de recabar información por todos los medios, después de haber superado el aburrimiento de todas las noticias sobre el tema catalanista, después de haber escuchado por activa y por pasiva las más disparatadas y contradictorias conversaciones sobre este tema, me he decidido a plantearme cuál es mi postura en este entuerto, muy a pesar de que todavía nadie me ha plasmado por escrito, ni me han explicado en detalle, las dos situaciones que se darían en los dos casos posibles,

INDEPENDENCIA SI.  
INDEPENDENCIA NO.

¿Sabéis cuál ha sido el resultado?

He remitido cartas a todos mis familiares, he enviado correos electrónicos a todos mis conocidos y les he comunicado lo siguiente:

"Si en adelante queréis tenerme entre vosotros porque de verdad os importe, si no queréis tener que desplazaros a otro Estado para verme, deberéis optar por seguir a este futuro emigrante o dirigir vuestro voto en las urnas del próximo domingo, a fin de evitar veros obligados a cambiar de residencia. 

No sé qué será mejor, porque nadie me lo ha explicado y cuanto se ha dicho sobre este tema no se ha acompañado de fundamentos legales ni de otro tipo que avalen lo comentado. 

Sabed que a cuantos conozco les preocupan sus pensiones, sus cuentas bancarias, su trabajo, sus empresas, sus empleados, sus hijos, sus nietos, la sanidad, su futuro incierto y, sobre todo, les preocupa enormemente que hayamos llegado al extremo de que los que nos gobiernan puedan permitirse decidir hasta nuestro cambio de vida de un plumazo, amparados en que lo que deciden es  mejor para todos. 

Eso de "la unión hace la fuerza" ha hecho aguas. Ahora un pequeño crepúsculo puede desunir más que unir y conseguir que la fuerza se disipe y nos haga vulnerables, como si no fuéramos ya carne de cañón. 

Tan sólo terminar diciéndoos que vosotros y yo y cuantos nos rodean podemos hacer entrar en razón a los iluminados con un protagonismo desmedido de pasar a la historia. No caigáis en la sin razón de aupar a nadie a que salga en los libros de historia o habréis contribuido a manchar esa merecida historia que no hemos ganado. 

Vuestras preocupaciones deben primar, al depositar el voto, sobre cuanto no nos han explicado y que es el fruto de esas preocupaciones. Después no hay lugar a lamentaciones ni marcha atrás."


Isidro Jiménez

domingo, 5 de julio de 2015

NUESTROS REFERENTES EN LA VIDA

NUESTROS REFERENTES EN LA VIDA

Actualmente vivimos faltos de referentes en nuestra vida. Nos faltan todos esos enganches en los que sujetarnos para sentirnos seguros de cuanto hacemos y decimos, tratando de hacernos ver a nosotros mismos y a los demás que somos dignos de que copien de nuestro proceder, porque seguimos reglas de comportamiento que, a su vez, copiamos de nuestros referentes a los que consideramos los máximos ejemplos a seguir como modelos de vida.


En este mundo actual desierto de valores, tenemos la imperiosa necesidad, más que nunca, de buscar ejemplos de vida, si bien esa necesidad siempre ha estado presente en nuestras vidas debido a la inseguridad que nos acompaña en cada momento de decisión de nuestros actos, unas veces por la poca seguridad que nos aporta la temprana edad y otras por otras situaciones embarazosas y las complicaciones de la vida misma.

Antiguamente, en nuestra infancia, cuando nuestro círculo de vida era de tan pequeño diámetro, nuestros primeros referentes eran nuestro padre o nuestra madre, a quienes considerábamos la enciclopedia de la experiencia y de quienes copiábamos en el actuar y en el decir, hasta tal punto de podernos considerar clonados con ellos. A ellos debemos una gran parte de nuestro aprendizaje.


Ya con uso de razón, íbamos discerniendo de esos referentes, a medida que adquiríamos nuestros propios criterios con nuestra formación y mayor relación con los demás, e íbamos desentrañando dónde estaba nuestra verdad, si en el referente de siempre o las influencias de otros, tratando de hacer de nosotros mismos nuestro propio referente, nuestro yo, y el de los demás ante quienes queríamos sobre salir.

Por ello, a medida que seguimos creciendo empezamos a creer en nosotros mismos y nos volvemos más egocéntricos e idólatras y a romper cuánto hasta ahora habíamos creído como el credo de la vida. Es el momento es que ya hemos conseguido pensar por nosotros mismos, hemos aprendido a relacionar lo de unos y otros y cuanto nos rodea para sacar nuestras conclusiones que nos permiten vivir según nuestro criterio. Por el contrario ya ha perdido el referente su importancia y tratamos de emularlo. Empezamos a dudar de que haya referentes dignos de ensalzar o de tener de ejemplo a la hora de ser y actuar.

El referente del padre y la madre seguirán muchos años interfiriendo en nuestras vidas, aunque cada vez de forma más borrosa y con menor influencia. Será el maestro, los profesores, quienes acuñarán una importante influencia en nuestra concepción de la vida, al menos mientras estemos bajo su tutela de aprendizaje, porque remontan en nuestra vida como nuevos personajes de cuya enseñanza bebemos y a quienes sin duda una gran parte de nuestro pensar debemos, considerándolos como autoridad en cuánto nos transmiten sobre enseñanza y comportamiento una parte importante de lo que hoy sabemos.

El cura también puede ser un referente y, de hecho, influye sobre nosotros en cuanto creemos que nos enseña otras cosas que, a primera vista, son menos terrestres y más sorprendentes. Se nos presenta como alguien sobrenatural rodeado de pasiones y misterios que nos hablan de otra vida, de algo ajeno a lo terreno que, desde otra perspectiva, nos puede aliviar los problemas terrenales.

Los amigos, compañeros de trabajo, la familia, serán referentes siempre en nuestra andadura por la vida y serán un referente de mayor o menor influencia en función de la profundidad con que los conozcas, alternándose en el tiempo según las necesidades de cada momento.

Repito, no tenemos referentes modelos de conducta. Vivimos en un mundo desierto de referentes. Ya no existen criterios para elegir referentes y cualquiera sirve para ensalzarlo a los altares de la popularidad, que precisamente no nos inspirar a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos. No hay más que ver cuáles son nuestros valores y prioridades actuales, que reflejan los referentes que escogemos.

A cambio de esa falta de valores, nos guiamos por la información, por las redes sociales, por la publicidad… medios de los que podemos extraer como falsos valores el fraude y la corrupción, ganar dinero de inmediato a costa de lo que sea, falsedades sobre el consumismo, y otros tantos y tantos ejemplos del engaño, la delincuencia y la miseria social en la que estamos inmersos, con nuestro subconsciente zambullido en el torpedeo de la contaminada información que nos llega, bombardeando nuestro cerebro tratando de limar las asperezas del pasado, verdaderos valores que hoy a nadie interesan.


Con los anuncios, nos dirán que el Danacol quita el colesterol, que con Activia al WC irás mejor, que la soja el vientre no te acongoja, que la pasta Gallo es la mejor y tantas otras cosas que, como las dicen como ciertas, hemos de creérnoslas y consumir, además de luego presumir que comes lo mejor.

Con las noticias, casi todas de hechos reprobables, aprenderemos que robar, defraudar, prevaricar, maltratar si no más, y muchas más, lo que prima es la delincuencia para poder vivir a cuerpo de rey y ya no nos suena bien aquello de trabajar y trabajar, porque estamos convencidos de que trabajar lo inventó aquél que nunca trabajó, sino que armado de holgazanería puso todo su tesón en apropiarse de lo ajeno para vivir mejor.

La prensa rosa, nos pinta un mundo multicolor, de afanados ejemplares con sus arcas repletas, que son un ejemplo malvado para quien trabajó, luchó y hasta la piel en muchos casos se dejó, para formar su familia y dar a sus hijos lo mejor. Mundo mundano que, con sus fiestas y comilonas, además de sus vestimentas sensuales y de precios desorbitados, no ceja en repetirnos una y otra vez que los demás somos pobres diablos esclavos del trabajo que contribuimos a que sus vidas tengan ese fragor.

El deporte nos estremece cuando aparecen las cifras de fichajes, de retribuciones a los deportistas y directivos, de derechos de imagen y otros que, lejos de pensar en la penuria de nuestra sociedad, nos invitan a creer que el mundo es rico, muy rico, en el que mientras unos tienen las sacas repletas otros hasta para comer están que espetan.

Estos son los referentes que ahora tenemos y, mientras no cambiemos todo lo dicho y lo por decir, pues ha quedado mucho en el tintero cuando se trata de dinero, nos tendrán engañados y además contentos porque de todo cuanto a nosotros llega nos creemos el cuento.

Apliquémonos, busquemos verdaderos valores, huyamos de lo banal, no aprendamos de la sin razón de este mundo enfermizo; por el contrario hagamos un gran esfuerzo por cambiarlo, a fin de conseguir que prime en ti lo mejor de lo mejor, contribuyendo a que el mundo no siga a peor.

Isidro Jiménez



domingo, 28 de junio de 2015

EL PROBLEMA GRIEGO A GALOPE

EL PROBLEMA GRIEGO A GALOPE.

Mucho se ha hablado estos últimos días sobre el desenlace griego. Los distintos rotativos de toda Europa han sido un sin cesar de información sobre las reuniones de la UE para llegar a un acuerdo con los griegos, quienes parecían resistirse a dar su brazo a torcer ante las exigencias de la Unión europea en la toma de medidas de alto calado exigidas como única vía para la resolución del problema.


Después de las propuestas de las autoridades griegas durante los días 8, 14, 22 y 25 de junio y las conversaciones a nivel político y técnico durante toda la semana, la Comisión Europea durante la tarde de hoy día 28 de junio ha hecho un comunicado que empieza: "En aras de la transparencia y de la información del pueblo griego, la Comisión Europea publica las últimas propuestas acordadas entre las tres instituciones-Comisión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional- que tienen en cuenta las propuestas de las autoridades griegas de 8, 14, 22 y 25 de junio 2015, así como las conversaciones a nivel político y técnico durante toda la semana”.

Este comunicado da información de todas las propuestas que actualmente hay sobre la mesa de Bruselas y que hasta ahora se habían ido a través de filtraciones a la prensa.

En ese comunicado la Comisión hace constar que las instituciones europeas, -lo relato literalmente-, se han ocupado de las necesidades futuras y la sostenibilidad de la deuda griega. También se incluye una serie de medidas para impulsar el empleo y el crecimiento en Grecia e impulsar la recuperación de la inversión en la economía real. No obstante, refleja este comunicado un cierto pesimismo en el eurogrupo, ya que lamenta que ni la ultima versión del documento, ni el esbozo de un acuerdo global hayan podido presentarse al eurogrupo por el abandono unilateral de las autoridades griegas del proceso en la noche del 26 de junio de 2015.



En la lista de medidas prioritarias exigidas a Grecia, se incluyen:

- IVA general del 23 %, con un tipo reducido del 13% y un superreducido del 6%.
- Aumento del impuesto de sociedades del 26 al 28%.

- Eliminación del trato preferencial de IRPF de los agricultores.

- Fuertes desincentivos a la jubilación anticipada, ajustando las sanciones y eliminando gradualmente los derechos adquiridos a la edad legal de jubilación y las vías de jubilación anticipada adaptando de forma progresiva como edad de jubilación los 67 años, ó 62 y 40 años de cotización.

- Todos los fondos de pensiones serán financiados por las propias contribuciones. Se elimina el subsidio de solidaridad (EKAS) para todos los pensionistas a finales del 2019. De inmediato se comenzará a eliminar al 20% de los beneficiarios en las modalidades de eliminación que se acuerden con las instituciones.

- Establecer una agenda autónoma de ingresos.

- Poner un techo de gasto a los gastos militares de 400 millones de €, con medidas ente otras como la reducción de empleados.

- Extender el impuesto de lujo a embarcaciones de recreo de más de 10 metros, ampliar la fiscalidad sobre el juego, poner en marcha el proceso de licitación para la concesión de licencias 4G y 5G.




LA CORRECCIÓN EN LA CONVERSACIÓN

LA CORRECCIÓN EN LA CONVERSACIÓN.

Esta noche no puedo dormir. Tengo los ojos más abiertos que cuando se sueña despierto. Junto a la chimenea, con las llamas que se menean, asando unas costillas, rodeado de unos cuantos tertulianos, me esfuerzo por seguir el hilo de la conversación, pues hasta ahora, después de una hora, no he sido capaz de conversación entablar con ninguno de ellos, ya que hablan al tiempo  y me encuentro fura de tiempo cuando quiero hablar o hablo a destiempo y, lógicamente, no me entero de na.

Al fin se va apagando la conversación. Parece como si los tertulianos no tuvieran recursos para conversar o seguir en sus argumentos a los demás. Eso me da a mi fuerza. Ahora me encuentro en mi lugar. Estoy a punto de empezar a hablar y, de pronto, alguien me interrumpe y me hace callar. Me siento mal. Tan difícil es dejar hablar que nos cuesta callar y hasta escuchar.

Odio a quien no sabe escuchar, al que corta al que va a hablar y al que habla por hablar. Empiezo a pensar, no soy de este mundo o éstos que son mis semejantes no se asemejan tanto a mí, o tal vez mi semejanza no es la de ellos, que al fin y al cabo es igual, pero, semejanza a parte, ellos o yo los hábitos al hablar deberíamos cambiar, de modo que todos en tertulia aprendamos a hablar sin pisar, a callar cuando nos toca, a escuchar siempre evitando el desprecio de el de enfrente, a no cambiar de conversación cuando ésta está en su mayor fragor menospreciando cada intervención, a aportar lo mejor de nosotros en la misma haciéndola mas rica, a aprender de lo que aportan los demás, a saber preguntar cuando no nos enteramos de na, a explicar ordenadamente tus comentarios, a resaltar lo que te gusta de cuanto te aportan, a enseñar en lo que dominas al resto y tantos otros retos que deberíamos proponernos practicar cuando una conversación emprendemos, de modo que, huyendo del protagonismo que en nosotros no ha de imperar, sepamos ganarnos a los contertulianos enseñándoles de modo ejemplar la forma en que debemos participar en las conversaciones, para que no parezcan canciones de tríos o quintetos en las que, ni los que hablan, ni los que parecen escuchar, llegan a enterarse de na.


Ya entrada la noche llega el momento de degustar. Las costillas a la brasa son un manjar y casi nadie habla para no perderse una tajá. Aprovecho yo el tiempo, sin perder bocado y aun con la boca llena, para empezar un tema que me interesa destacar, pues hasta ahora solo se  había hablado de cuatro frivolidades sin más, que eran un aburrimiento y más para unos hambrientos que se perdían en la conversación porque el cordero y su olor te llenaban los sentidos hasta el punto de sentirse ofendidos por no haber empezado con las costillas ya. Y en ese trance, todos callados, costilla en manos y manifestando con boca llena y olfateando su buen sabor, me dispuse a intervenir antes de ver venir a uno que se quería adelantar, tan sólo para decir, porque me interrumpió, que el cordero estaba delicioso y que cenas así, aunque a horas intempestivas, más a menudo había que repetir. Más este simple comentario me dejó otra vez sin hablar y me trajo a la mente que lo mejor era callar porque era el momento de degustar y mientras estuviera degustando, de mí  pocas palabras iban a sacar. A la cuarta costilla, de estar solo no hubiera comido más, pero, acompañado y sin poder  hablar, me dispuse a continuar. Sin duda acerté, porque era lechal digno de un manjar y como invitado no podía quedar mal.



Cumplí, como se suele decir, como un gran comensal, colosal  hasta saciar, pero en mis entrañas tenía cosas que no digería, de esas extrañas que te corroen porque en tu mente no las amañas para poder entenderlas tejiéndolas poco a poco como la tela de araña. Esas cosas, entre otras, eran que había observado cómo las conversaciones y comentarios sin valor son aquéllos que más interesan en un comedor, como si estuviera vedado al comensal, al mismo tiempo que el estómago llenar, ir ordenando en su mente las cosas importantes de qué hablar, de modo que pueda aprender el que habla y los demás. Al fin y al cabo al hablar de necedad todos somos igual y ésta empieza por no ser conscientes de que comiendo y bebiendo también se puede aprender, sabiendo entresacar al otro lo que nos interesa saber, no diciendo trivialidades y sandeces que los demás no merecen.

Me recuerda lo que sucede en estas escenas, - puede ser en una comida o una cena o simplemente charlar sin más -, a cualquier escena televisiva, de teatro o de cine, el que tiene tan alto el IVA, en donde el protagonista o el segundón se esmeran y esfuerzan por hacerlo lo mejor y, si se trata de hacer reír, procurar del espectador el mayor énfasis al sonreír a carcajadas con enormes risas en cascada. Y me trae esos recuerdos el hecho de que los intervinientes en la tertulia no cesan en verter, una y otra vez, banalidades y estupideces, que tal vez a ninguno interesen, incluso algo soez, hasta conseguir saciar su sed, siendo protagonistas del momento, erigiéndose entre los demás como un monumento que supo aprovechar su verborrea y su sin gracia para caer entre todos, con su elegancia y arrogancia, en gracia. Pero que al final, rebobinas y te das cuenta que no dijo na, que cuanto conversó y platicó al charlar, no tenía otra finalidad que conseguir ante los demás su momento estelar.

Me permito recomendar que no caigamos en el error de, haciendo cuanto antes he criticado, querer ser el mejor en cualquier reunión, pues si mejor es hacer algo con mayor perfección y es lo que pretendemos, la lección es que hemos de actuar con corrección poniendo empeño en hablar de lo que sabemos, preguntar y no fruncir el ceño, callar cuando escuchemos, escuchar y analizar, respetar a los demás y ante todo saber dejar hablar.

Isidro Jiménez





miércoles, 24 de junio de 2015

LOS PETARDOS DE SAN JUAN

LOS PETARDOS DE SAN JUAN

Me abruman los petardos, todo mi ser se altera al escucharlos, me vuelvo histérico, despotrico y destierro a los improvisados artificieros y solo deseo que la meta del artefacto, si he de ser yo, sea él y se le meta donde no le haga daño, pero le quede un recuerdo que perdure de facto para próximos años, de modo que le quede presente que eso de tirar artefactos es muy fuerte y que puede hacer daño.


Me encantan las hogueras, esas llamas llenas de colores enrojecidos que parpadean señalando el cielo, ese olor a leña seca, ese crujir de la madera en ascuas, el humo en dirección incierta, el desmoronamiento al arder los sarmientos, las caras iluminadas de los presentes iluminadas por las llamas y el hedor de alrededor a tierra mojada. La hogueras son un milagro de la naturaleza, arden vigorosas, destruyen cualquier cosa; surgen al combustionar y no paran, feroces las llamas, hasta con todo terminar. Pero no llevan artificio, sino que por naturaleza es uno de los más antiguos oficios.


Petardos modernos y hogueras antiguas, una antítesis de explosión en una noche de San Juan, en la que, si no fuera por los primeros todo sería natural, convirtiendo la noche en un remanso de paz y felicidad.

No es de extrañar que cada mañana postrera a las fiestas de San Juan, nos levantemos creyendo que los de los  petardos nunca va a terminar, pues siempre hay quien reserva los petardos de mayor calado para impresionar, ya de buena mañana, a los que han de madrugar, aunque los pobres perros, que sufren más, son los que anuncian con sus ladridos que la fiesta no acaba de terminar. A este respecto, deciros que encontré una amiga cuyo perro parecía andar mal, pero me explico que no era por cojera o algo similar, sino que tantos días aguantando a los artificieros de los petardos le habían causado un estreñimiento singular. Entendí, entonces, por qué el mío andaba más o menos igual y es que el pobre ha sufrido tanto que no sabe dónde meterse y que cada vez que oye uno hasta se estremece.


Otros petarderos sus petardos guardan para conmemorar el día de San Pedro, que debe estar tan sordo como San Juan, ya que en sus vísperas aparecen los que parecen expertos del artificio, como si fuera su oficio, haciendo explosionar toda la artillería que guardaban para por fin las fiestas terminar.

Pasó San Juan, todo volvió a la normalidad. Esta mañana salí a pasear y, en mi deambular, descubrí que de esta fiesta no todo es maldad, sino que tiene la ventaja de poder pasear a primera hora de la mañana cuando todos los artificieros ya se han ido a acostar.

Has de sortear obstáculos de recipientes de bebidas y carcasas de artificios de los petarderos, pero disfrutas de la paz y la armonía, sabiendo que todos duermen y que ya no habrá que soportar humo y ruido, aunque queden en la reserva algunos todavía.


Encuentras algún transeúnte despierto que lamenta la suciedad de las calles, los tiznajos de la explosión y los desperfectos en el mobiliario urbano y los más despotricantes piensan que debió el artefacto darles en el ano, aunque eso no evitará que cada año haya accidentes en pies o manos.

Otros trasnochados preguntan por el metro y es que con tanto ruido y tanta explosión, además de la bebida que se han metido dentro y la falta de sueño por vivir la fiesta con tanto empeño, caminan aturdidos sin la lucidez debida y buscar cómo llegar a casa supone un reto.


En la playa se observan, como leones marinos, algunos que allí durmieron después de tomar sus vinos, con el runrún de las olas, alumbrados por la superluna y encogidos desde la cabeza a la cola.

sábado, 13 de junio de 2015

DECLARACIÓN DEL IMPUTADO ANTE LA POLICÍA

Valor probatorio de la declaración del imputado ante la Policía no corroborada en sede judicial


La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha adoptado un Acuerdo del Pleno no jurisdiccional de la Sala, de fecha 3 de junio de 2015, sobre valor probatorio de la declaración del imputado ante la Policía no corroborada en sede judicial.
Según la Sala, cuando los datos objetivos contenidos en la autoinculpación en sede policial, son acreditados como veraces por verdaderos medios de prueba, el conocimiento de aquellos datos por el declarante evidenciado en la autoinculpación puede constituir un hecho base para legítimas y lógicas inferencias. Para constatar, a estos exclusivos efectos, la validez y el contenido de la declaración policial deberán prestar testimonio en el juicio los agentes policiales que la presenciaron.
El contenido del acuerdo es el siguiente:
Las declaraciones ante los funcionarios policiales no tienen valor probatorio.
No pueden operar como corroboración de los medios de prueba. Ni ser contrastadas por la vía del art. 714 de la LECrim. Ni cabe su utilización como prueba preconstituida en los términos del art. 730 de la LECrim.
Tampoco pueden ser incorporadas al acervo probatorio mediante la llamada como testigos de los agentes policiales que las recogieron.
Sin embargo, cuando los datos objetivos contenidos en la autoinculpación son acreditados como veraces por verdaderos medios de prueba, el conocimiento de aquellos datos por el declarante evidenciado en la autoinculpación puede constituir un hecho base para legítimas y lógicas inferencias. Para constatar, a estos exclusivos efectos, la validez y el contenido de la declaración policial deberán prestar testimonio en el juicio los agentes policiales que la presenciaron.
Este acuerdo sustituye el que sobre la materia se había adoptado en el mes de noviembre de 2006.